[ Posthof Linz, 08. 01. 2005 ]
Cuando Belén Cabanes y Andreas María Germek celebran su “Recital de Castañuelas“ uno pierde el sentido del tiempo con estos sonidos sensibles e íntimos. Hacía poco que el guitarrista con la primera pieza había sacado el publico de su rutina diaria y ya toca e interpreta Belén Cabanes el primero de los dos bises. Entremedio hay doce episodios del espectro muy ámplio de la música clásica española y del Flamenco, entre otros una Seguiriya excelente de Germek. Él consigue con su música poner un marco de sonido para las castañuelas virtuosas, sin ponerse demasiado en el primer plano – pero tampoco nunca desapareciendo en la percepción del público. Cosa que no es fácil al lado de la muy expresiva Belén Cabanes. Esta sentada al lado de el y saca de sus castañueals ritmos y sonidos que sorprenden. Sus ojos, su cara y su lenguaje corporal resfuerzan aun más su riqueza de ideas y su buen hacer. Cuatro números acompaña con danza flamenca contemporánea, que siempre está al servicio de las castañuelas. Por que éstas son los protagonistas de esta noche – el cuadro en el marco sonoro de la guitarra. Trés pares distintos ha traido Belén Cabanes: uno de fibra de vidrio con lo que saca unos sonidos oscuros y emocionantes junto a una guajira sudamericana, uno de granadillo, digamos las castañuelas „normales“, y una joya que le ha regalado José de Udaeta: pequeñas y adornadas castañuelas de marfil con un sonido limpio, claro y agudo. El público escuchaba silencioso y con viva atención. Pedía dos bises hasta que estaba dispuesto a volver otra vez a su rutina diaria.
[ Münchner Merkur ]
El guitarrista Andreas Maria Germek consigue hacer sonar su instrumento con una increible sensibilidad y musicalidad.
[ El Mundo, Madrid ]
Belén Cabanes lleva la magia del escenario en la piel
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